Mover a una persona en silla de ruedas por la comarca es, para muchas familias, el motivo real por el que se dejan de ir a las revisiones. Un vehículo adaptado y un conductor que sabe anclar una silla lo resuelven.
Cubrimos traslados a hospitales y CAP, sesiones de rehabilitación, y también lo que no es médico: una comida familiar, una visita al cementerio, un rato en el paseo marítimo. Salir sigue siendo parte del cuidado.
Qué incluye
- Vehículo adaptado con anclajes para silla de ruedas
- Conductor con formación en atención a personas mayores
- Traslados a hospitales, CAP y centros de rehabilitación
- Salidas de ocio, visitas familiares y gestiones
- Acompañamiento durante la espera si se solicita
Para quién tiene sentido
- Personas en silla de ruedas o con movilidad muy reducida
- Tratamientos con desplazamientos frecuentes
- Familias sin vehículo adaptado propio



