Casi todas las familias que cuidan aguantan de lunes a viernes. Lo que se rompe es el fin de semana: el momento en que quien cuida no descansa nunca y acaba enfermando también.
El servicio de fin de semana existe para eso. No es un lujo ni una comodidad: es la medida que sostiene al cuidador familiar y evita que el cuidado acabe en un ingreso en residencia por agotamiento.
Se puede contratar en formato externo, por horas concretas del sábado y el domingo, o en formato interno de viernes tarde a lunes por la mañana.
Qué incluye
- Cobertura de sábados, domingos y festivos
- Formato externo por horas o interno de fin de semana completo
- Mismo cuidador de referencia cada semana
- Horarios flexibles adaptados a cada familia
- Continuidad con el cuidador de diario si ya hay uno
Para quién tiene sentido
- Familias que cuidan entre semana y necesitan descansar
- Hijos que viven fuera y solo pueden venir algunos fines de semana
- Complementar un servicio de lunes a viernes ya existente



