Un ingreso hospitalario deja a las familias en una situación imposible: alguien tiene que estar allí, pero nadie puede pedir dos semanas libres en el trabajo. El acompañamiento hospitalario cubre exactamente ese hueco.
Nuestros cuidadores hospitalarios saben moverse en planta: cuándo llamar al timbre y cuándo no, cómo dar de comer a alguien que ha perdido el reflejo de deglución, cómo avisar de un cambio de color o de una desorientación nueva antes de que sea una urgencia. Y cómo hablar con enfermería sin estorbar.
Cubrimos turnos de día, de noche o continuos, y trabajamos habitualmente en el Hospital de Mataró (Consorci Sanitari del Maresme) y en los centros privados de la comarca.
Qué incluye
- Turnos diurnos: comidas, higiene y coordinación con el equipo médico
- Turnos nocturnos en planta, incluida vigilancia del sueño
- Cobertura continua 24 h y 7 días si el ingreso lo requiere
- Aviso inmediato a la familia ante cualquier cambio relevante
- Acompañamiento en pruebas y traslados internos
- Preparación del alta y continuidad del cuidado en casa
Para quién tiene sentido
- Ingresos programados por cirugía
- Ingresos urgentes en los que la familia no puede cubrir todos los turnos
- Personas con deterioro cognitivo que se desorientan en el hospital
- Noches, que son el turno más difícil de cubrir en familia



