Cuando la necesidad deja de ser puntual, el cuidado mejora mucho con la continuidad. Un cuidador que lleva meses en la casa sabe qué desayuna, qué le duele por las tardes y cuándo un silencio significa algo.
El contrato mensual incorpora la gestión laboral completa y una supervisión presencial cada mes de nuestro equipo, para detectar a tiempo lo que la familia no ve o el cuidador no dice.
Qué incluye
- Cuidador estable con relación de confianza consolidada
- Gestión laboral completa incluida
- Supervisión mensual presencial de nuestro equipo
- Sustitución en vacaciones y bajas
- Revisión periódica del plan de cuidados
Para quién tiene sentido
- Dependencia estable que no va a revertir
- Familias que quieren dejar de renegociar el servicio cada semana
- Casos que requieren seguimiento y ajuste continuo



