Cuando aparece la dependencia, la casa suele ser lo primero que se cae: la nevera con cosas caducadas, la ropa sin planchar, el polvo acumulado. Y esa casa desordenada acaba pesando en el ánimo de todos.
La asistencia del hogar cubre esa parte con personal de confianza, verificado igual que los cuidadores. Se puede contratar sola o combinada con el servicio de cuidados.
Qué incluye
- Limpieza y mantenimiento del hogar
- Plancha y lavandería
- Cocina y preparación de comidas adaptadas
- Compras y gestiones del día a día
- Organización de armarios, medicación y documentación doméstica
Para quién tiene sentido
- Personas mayores autónomas que ya no pueden con la casa
- Familias que combinan cuidado y tareas domésticas
- Convalecencias en las que la casa se ha quedado atrás



